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No sé ni por dónde empezar. Este es probablemente uno de los post más personales que voy a escribir. Hace 16 días falleció mi prima Jessy. Falleció muy joven, era unos 5 años mayor que yo. Era madre de 3 y además era miembro activo de la Guardia Nacional. 

Jessy, sus hermanos, mi hermano y yo, prácticamente nos criamos juntos. Durante un tiempo su familia y la mía vivieron en la misma casa cuando yo nací. Sus papás, mis tíos y padrinos de bautizo le ayudaban a mi mamá a cuidarnos a mi hermano y a mi mientras mi mamá trabajaba. 

Eso habla bastante de lo cercana que era la familia.

Incluso ya más grandes, cuando éramos preadolescentes e incluso un poco después, mi hermano y yo nos quedábamos los fines de semana en casa de mi tía. Íbamos a fiestas a las que invitaban a mis primos, teníamos un equipo de futbol juntos… fueron muchas tardes de mi vida joven las que pasé en su casa. 

Ella lo decía todo el tiempo, y se lo decía siempre a mi esposa: Nosotros somos como hermanos. 

Es una de las cosas que aún guardo en mi mente, con su voz, entonación, y forma de hablar. Si cierro los ojos puedo escucharla decirlo, y sentir que está aquí. 

Pinche Danny, era otra frase que escuchaba mucho cuando la veía. por mi forma de ser seguramente la molestaba por algo que dijo, algo que hizo (jugando porque así nos llevábamos). O simplemente porque la hice reír de algo que no debería dar risa.

Pinche Danny. Les juro que cierro los ojos y la escucho. No los quiero abrir. 

En su funeral no quise pasar a verla. He ido a varios funerales y ver a la persona en la caja es un golpe bastante duro. No quise que esa fuera la última imagen que me quedara de ella. Porque mi última imagen de ella es sonriendo. Con una cerveza en la mano, contándonos alguna historia graciosa que le pasó en su trabajo o simplemente platicando de nuestra infancia. Esa es la imagen que quise conservar de ella en mi memoria.

Trato de vivir mi vida lo mejor que puedo, trato de vivirla sin arrepentimientos, remordimientos o rencores. Cada decisión que he tomado me ha traído a donde estoy. No todas han sido placenteras, como todos he tenido mis momentos bueno y malos, algunos muy largos, pero todo me trae aquí.

Y mi vida es buena honestamente. Tengo trabajo, tengo una familia y tengo estabilidad. Todo me ha costado pero aquí está.

Sin embargo, en estos días si he tenido un arrepentimiento y es algo que no había sentido antes.

La última vez que vi a Jessy, recordamos nuestra infancia, anécdotas divertidas que siempre recordamos en familia. Y llegamos a la conclusión que hacía tiempo que no veíamos a ese grupo de primos juntos.

Incluso la penúltima foto que tengo con mi prima es justo en una reunión así. 

Acordamos que organizaríamos una reunión. Sabíamos que iba a ser complicado. Ella vivía en otro estado así que ese era el primer obstáculo. Incluso un par están en otro país. Y el resto somos parte de nuestra propia familia, con esposas, hijos y otros compromisos. Definitivamente era más complicado que antes.

Mi arrepentimiento es por creer que pude hacer más. Pude esforzarme más para concretar esa reunión, aunque no dependiera de mi. Pero la vida te consume. El trabajo, hacer super, visitar abuelos, etc. Al final todo se basa en el tiempo libre que nos queda. Y honestamente mi tiempo libre si se vuelve escaso al llegar el fin de semana. Y como no soy una persona social, a veces cuando me sobra algo más de tiempo, prefiero quedarme en casa, desconectarme un poco de los demás y solo pasar el tiempo con mi pequeña familia.

Sin embargo, a pesar de que sé lo complicado que es, no puedo evitar creer que pude haber intentado más. Pero es frustrante, es como cuando estas esperando a que te atiendan en la sala de urgencias y lo único que te queda es esperar más rápido.

Mi arrepentimiento es no haber visto a Jessy una vez mas. No pude abrazarla y decirle que la quiero mucho, que era una excelente mamá para sus hijos y un ejemplo de persona. Que aquí todo está bien. Que sus hijos están en buenas manos. Que la extrañamos mucho, pero que donde quiera que esté, algún día nos volveremos a encontrar.

Nos volveremos a tomar una cerveza y volveré a escuchar: Pinche Danny y nos reiremos de esto.

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